Este electrodoméstico permite la preparación de casi todos los alimentos y en muy poco tiempo. Con el microondas
es posible obtener de forma perfecta y en tiempos brevísimos la
preparación de entremeses, sofritos, jugos, salsas, primeros platos o
sopas, entre una gran variedad de platos. Para ello, no obstante,
deberemos seguir algunas reglas y poner en práctica algunos trucos de cocinado.
Cocinar líquidos
En el microondas podemos cocinar sofritos, jugos y salsas y sopas caldosas. Los sofritos
exigen poco condimento porque éste no se absorbe a causa de la rapidez
de la cocción. De esta manera, los sofritos preparados con el
microondas resultan sabrosos, ligeros y muy digestivos. En el caso de
los jugos y las salsas la ventaja es
que no se pegan en el recipiente siempre que se preparen sin tapadera
para que puedan perder la mayor parte del líquido contenido.
En las salsas más suaves y los jugos a base de tomate es
conveniente, sólo en los primeros momentos, el empleo de una potencia
elevada para pasar a continuación a una potencia inferior. Es
aconsejable cocer las salsas en recipientes anchos y bajos para
favorecer la rapidez y la evaporación; de esta forma las verduras
mantienen su color y sabor natural.
Por último, las sopas caldosas es conveniente
cocerlas destapadas, directamente en el recipiente de servicio o en
tazones individuales y tapar únicamente las más caldosas para evitar
salpicaduras en las paredes del horno o para acelerar el tiempo de
cocción.
Platos sólidos
Además de pasta y arroz, para los que la cocción es más o menos la misma que la cocción tradicional, podemos utilizar el microondas para preparar carnes.
Para que queden tiernas es conveniente que se cuezan tapadas para que
se distribuya mejor el calor e impida una excesiva deshidratación, que
las haría demasiado secas. Es importante respetar los tiempos de
cocción, así como los tiempos de reposo.
Debemos evitar la cocción
de trozos excesivamente grandes y efectuar, en los asados, un dorado
posterior en un honor convencional. Es recomendable sazonar en el
último momento para impedir también la deshidratación. La carne la
podemos cocinar de distintas formas dependiendo del tipo de pieza de
que se trate:
- Fileteada. En este caso es aconsejable hacer un corte en
los extremos de los filetes o chuletas para evitar que se curven
durante la cocción.
- Estofados. Requieren poco líquido y una intensidad moderada.
- Salchichas
y embutidos. Deberán perforarse en varios puntos con una aguja o
tenedor fino para evitar que estallen durante la cocción.
- Aves y conejo asados. Para el dorado tradicional se
utiliza el grill o el horno convencional. Para ello, colocaremos el
pecho del animal en el fondo del recipiente y las extremidades las
envolveremos en un trozo de papel, que se tendrá que quitar a media
cocción para que todo quede igualmente cocinado. Conviene dejar
escurrir el jugo de cocción que se desprende de las aves muy grandes y
mantener el recipiente tapado durante el reposo.
Guisar el pescado en el microondas es muy fácil
y el resultado es ligero y sabroso. El tiempo de cocinado del pescado
fresco es un poco mayor que el del congelado y es importante que
durante la cocción y el reposo se mantenga el recipiente tapado. Los
filetes de pescado congelado se pueden preparar recién sacados del
congelador; aunque si son piezas grandes se recomienda descongelarlas
previamente. Además, los pescados pueden cocinarse con su piel.
Los mariscos, una vez limpios y lavados,
también pueden cocerse en el microondas. Si se quiere obtener un jugo
sabroso se puede añadir al recipiente vino, aceite o hierbas
aromáticas, por ejemplo. Los crustáceos se han de cocer enteros con su caparazón en una cazuela tapada, al natural o rociarlos con aceite y especias.
Los huevos
son un alimento muy delicado y exigen una especial atención a la hora
de prepararlos. Los tiempos de cocción son mucho más breves que los
normales. Hay que tener en cuenta que, después del tiempo programado,
los huevos se siguen cociendo debido al calor acumulado. La yema
contiene más cantidad de grasa que la clara, y por eso se hace
necesario pincharla con un palillo o aguja porque el vapor podría
hacerla reventar. La cocción de la clara acabará durante el tiempo de
reposo con el recipiente destapado. El horno microondas es muy
recomendable para la elaboración de huevos al plato o estrellados.
En el caso de las verduras no se precisa la
adición de gran cantidad de agua. Cubriremos el recipiente para que, de
esta manera, el vapor acelere la cocción de las verduras. Si la verdura
es muy acuosa no necesita tapadera o se quita a mitad de cocción. Los
tiempos de preparación varían según el grosor de las verduras, su
madurez y su naturaleza. Cuanto más rápida sea la cocción de las
verduras mejor conservarán todas sus propiedades naturales. La sal se
añade al final.
Para las patatas, si éstas son nuevas se pueden cocer sin adición de líquido, mientras que a las viejas hay que añadirles un poco de agua. Los quesos requieren una cocción a baja potencia y muy breve, ya que el exceso de tiempo puede endurecerlos.
DULCES Y FRUTAS TAMBIÉN
Con el horno microondas se pueden elaborar multitud y variados postres. Un ejemplo son las tartas;
sin embargo, cuando se decide por este tipo de preparación hay que
tener en cuenta que su aspecto final será diferente que el de las
elaboradas en hornos convencionales ya que no tendrán zonas doradas o
cortezas.
Cuando elaboramos un bizcocho en el horno microondas es conveniente
aumentar ligeramente la cantidad de claras de huevo para conseguir una
mayor esponjosidad. Para la preparación podemos utilizar moldes de
corona que facilitarán su cocción, y taparlos con una película
transparente o papel aceitado. Es importante saber que las tartas
tienden a resecarse por lo que se deben consumir rápidamente.
Mediante esta técnica, los pudings y las cremas se cuecen
uniformemente y necesitan un tiempo inferior al tradicional. Hay que
tener en cuenta que debe apagarse el horno cuando el centro del
alimento esté aún líquido, ya que se terminará de hacer durante el
proceso de reposo y enfriamiento.
La fruta, al igual que las verduras, cocinadas
en el horno conserva todas sus cualidades, por que necesita poco tiempo
de cocción. La fruta se cocina sin adición de agua, entera o en trozos,
incluso si se trata de frutas secas, como ciruelas pasas, orejones de
melocotón e higos secos, que previamente se habrán puesto en remojo
durante un período corto de tiempo. Es aconsejable iniciar la cocción
de la fruta con sólo la mitad de azúcar y añadir el resto a mitad de la
cocción. Con el horno microondas se pueden elaborar mermeladas y
confituras.
Via: Consumer.es